Fotografía: El hábito que hará visible tu marca

Si tienes un negocio pequeño, ya sea físico o virtual, una de las mejores herramientas que tienes para promocionar tu producto o incluso tu servicio siempre será la imagen.

Tomar fotografías de tu producto es un habito que te puede dar la visibilidad que estas buscando, aquí algunos tips para comenzar a ordenar tus sesiones ya sea que las hagas tu solo o con la ayuda de un profesional.

Como te lo mencionaba en el post fotografía el vendedor silencioso de tu marca tus espectadores y visitantes siempre tomarán como referencia tus imágenes y tu fotografía les dirá en el tiempo mínimo todo lo que necesitan saber de ti; de qué te tratas, si eres para ellos y sobre todo si vale la pena quedarse.

Incluso la fotografía que utilices para decorar tu espacio o el de tu negocio físico será algo que los ayude a definir si entran o no a tu establecimiento.

Para garantizar que tus fotografías tengan un efecto positivo es mejor optimizarlas en estética y descripción; ya sea que las tomas las hagas tú mismo o contrates a un profesional, la continuidad de este hábito te ayudará a mejorar tu imagen y sobre todo, a ser confiable.

Si, lo sé, en este momento pensaras “Ok Verónica ya tengo miles de cosas que hacer y encima ¡¿Quieres que trabaje también en mi fotografía?!” y te aseguro, cuando yo comencé a pensar en esto también creí que sería una locura, pero encontré el método perfecto para hacerme del hábito y la verdad fue más fácil de lo que pensé.

Por eso en este post quiero dejarte un par de pistas que estoy incluyendo en mi Foto-reto para que puedas comenzar a generar el hábito desde ahora mismo, así que comencemos:

Hay dos formas de conseguir la mejor fotografía para tu marca, la primera: tomarlas tú y la segunda: que las tomen por ti. (Trabajar con stock no es una opción, no si tu meta es ser una marca de calidad y ganar la confianza de tus clientes).

Por qué y qué hacer para tomar las fotos tu mismo

Si tu presupuesto aún no es lo que quisieras, tomar las fotos tú mismo puede convertirse en algo positivo que te resguarde el bolsillo (mientras ahorras para contratar un profesional). Además hacerlo puede darte la oportunidad de conocer tu producto y sus cualidades de un modo más práctico y realista, realzar su estética, desarrollar un concepto de imagen o branding justo a tu medida y la de tu marca y además podrás generar ideas para tus fotos que podrás hacer tu mismo o exponer a tu fotógrafo cuando lo contrates de una a dos veces por año (o cada que lo necesites).

Si eres tú quien está tras la cámara el resultado de trabajo sera una visión propia de como quieres que tu producto sea visto. Puedes comenzar tomando de 1 a 3 fotos por día de tu trabajo, o lo que ocurra al rededor de tu marca, para que siempre tengas contenido en tu página, recuerda, no solo se trata de constancia sino de coherencia estética.

Genera ideas:

Observa tu producto y desarrolla posibles escenarios dependiendo de su funcionalidad, no dejes de tomar notas, incluso anota las más malas ideas para que puedas evaluarlas o corregirlas, todo se vale y puede utilizarse con diferentes enfoques, pero si lo olvidas tu marca será la que pierda.

Así que escribe, garabatea o diagrama tus ideas, y déjalas a la vista cerca de tu área de trabajo o el lugar que hayas designado para tomar tus fotografías. Si tienes dudas o no sabes como empezar a generar ideas puedes comenzar con este pdf que hice sólo para ti o_~.

Agenda tus sesiones:

Si tu tiempo es limitado, trabaja con tu agenda y has un espacio una vez a la semana para tus fotografías o acostúmbrate a tomarlas justo al final de tu producción, recuerda que se trata de un hábito a desarrollar así que sé tan constante como puedas.

Ten tu equipo a mano:

Parte de formar un hábito es hacerlo fácil, pon todo el material que uses, fondos, texturas, elementos de branding, etc. juntos, y cerca de ti o del lugar donde hagas tus fotos así será más fácil y no perderás tiempo buscando.

¿Quieres llamar a un profesional?

Si definitivamente esto es algo que te complica la vida o ya te sientes lista para delegar esta tarea, puedes comenzar por evaluar tus opciones en el mercado.

Afortunadamente existen muchos emprendedores en el área de fotografía que estarán dispuestos a ayudarte a mejorar la imagen de tu marca y podrás contratar sus servicios de manera anual, trata con ellos en cuanto a costos, numero de sesiones (generalmente 2, primavera-verano y otoño-invierno, o cada que surja una nueva colección de productos en tu negocio).

Entra en contacto:

Date la oportunidad (a ti y a tu negocio) de salir de dudas y presupuestar el servicio, revisar contratos y buscar a un cómplice con cámara que entienda a fondo las necesidades que tiene tu producto y sepa proyectar tu imagen con todo el poder de su visión (si créeme, los buenos fotógrafos pueden ser el súper héroe que tu marca esta buscando).

Genera ideas:

Igual que si fueras a tomar las fotos tú, tienes que saber exactamente lo que quieres que se proyecte en tu fotografía, no necesariamente debes llevar un boceto y estar susurrando al oído de tu fotógrafo cada una de las ideas que tienes, pero debes estar listo para trabajar en equipo, con la apertura mental que le permita a tu cómplice con cámara compartir ideas, visiones y conceptos para el bien de tu marca.

Un tip importante: Un fotógrafo profesional está dispuesto a compartir ideas, a participar activamente en favor de tu proyecto tomándote en cuenta a ti y tus necesidades pero sin miedo de decir cuando estás mal o hay una mejor opción, a veces tenemos una idea fija, pero escúchale, puede que él tenga una mejor.

Agenda tus sesiones:

Dependiendo de la actividad que tenga tu negocio habrá momentos clave en los que la visita de tu súper-héroe con cámara sea indispensable, principalmente cuando estás por lanzar alguna de tus colecciones, (diciembre o enero para Primavera-verano y Mayo o Junio para Otoño-invierno) entre mas anticipación mejor. No olvides agendar tus sesiones al final de la producción de tu material y uno o dos meses antes de que comiences tu promoción, así le darás tiempo para trabajar y entregarte el contenido de mejor calidad.

Reúne tus Muestras:

Toma los productos que quieras fotografiar, los elementos que integrarás en tus fotos como parte de tu branding y si es necesario a tu tropa de modelos y maquillistas (en caso de que tengas que hacerlo tú y no tu fotógrafo).

Por último y aplicable en ambas opciones EXPERIMENTA; nada de lo que planees tendrá sentido si no te animas a hacer clic. No todo tiene que ser perfecto para que comiences a darle una imagen a tu proyecto y puede que te sorprendas con los resultados que logres.

y tú ¿Cuándo empiezas a hacer clic?

Mi Cocina Gráfica. Próximamente en www.micocinagrafica.com

5 cosas que hacer por tu marca

Lo sé, cuando comienzas un proyecto el presupuesto nunca es suficiente y pensar en conseguir diseño sin tener la capacidad de pagarlo puede ser una traba, pero justo como te comenté en el post ¿Estas listo para tener un logo? No necesitas invertir en esto desde el comienzo.

5 cosas que puedes hacer por tu marca aunque no tengas logotipo

Si bien es cierto que la imagen de tu empresa es importante hay otras cosas que pueden darle personalidad a tu marca en lo que ahorras para un logotipo de calidad sin que exista un sacrificio o demérito en el lado visual de tu marca y sobre todo sin que tengas que re-invertir después en algo más profesional.

Este post se trata de ayudarte a salir a flote con una versión básica de diseño que te ayude a verte profesional mostrándote 5 cosas que puedes implementar en tu marca para mejorar la calidad de su imagen  en lugar de ir solo por el logotipo.

 Definir tus colores.

Seguramente ya tienes un color que te gusta, tu favorito, o un color que se asocia a alguna de las palabras que mejor definen a tu proyecto.

Por ejemplo: “Femenino o delicado”  pueden asociarse fácilmente a un rosa tierno, o  “Natural y Ecológico” a verdes brillantes.

Pregúntate a ti misma “mi misma, ¿Qué colores son los que mis clientes asocian a mi marca o mi producto? ¿Necesito algo limpio y minimalista o algo brillante y excéntrico? ¿Mi marca es tradicional? ¿Cuál de los colores aparece más continuamente en mis productos o mis fotos?”

Puede que siempre hayas trabajado con tu respuesta sin darte cuenta. Si aún con todas las preguntas de arriba tienes dudas de tus colores no dudes en visitar mi post 3 formas de elegir tus colores.

Te recomiendo que no utilices más de dos colores para comenzar mantén tu imagen simple y resultaras elegante. Además cuando llegues con tu diseñador tendrás ya una base con la que él o ella pueda trabajar y llevar tu imagen a otro nivel sin que después debas cambiar absolutamente todo en tu diseño. Es mejor que tu proyecto evolucione en lugar de cambiar por completo.

Trabajar en la estética de tu fotografía.

Somos seres visuales, nos dejamos atrapar por el encanto de las imágenes que nos rodean, ya sea que las vivamos en el momento o alguien nos las muestre de alguna forma, nos encanta observar y las redes sociales lo saben.

Por esta razón todas las plataformas tienen como base la imagen, los post que tienen más éxito son aquellos que van acompañados de una fotografía, ilustración o simplemente texto sobre un fondo de color bonito. Dejar pasar la oportunidad de conquistar a tu cliente y mostrarle lo que realmente eres con algo tan simple como una fotografía bien hecha es impensable.

Cuando trabajas en la estética de tus fotos elevas la calidad de tu producto, y ayudas a construir una imagen mental de tu marca en la memoria de tu cliente, es por ello que tus fotografías deben ser acordes a tu proyecto, llevar un tema o un elemento repetitivo que te represente; deben tener coherencia en cuanto a luz, tono, estética lo que te hará más fácil contar la historia de tu producto o proyecto a través de ellas.

Si quieres comenzar a mejorar tu fotografía o aprender trucos fáciles con muy poco de tu tiempo al día mi curso Foto-reto está a punto de empezar; o también podría interesarte mi post Fotografía, el vendedor silencioso de tu marca.

Generar Frases de Marca

Puede que esta posibilidad te suene algo extraña, o que nunca antes hubieras escuchado algo como frases de marca pero también es posible que ya lo uses y no te hayas dado cuenta.

Una frase de marca es algo más allá de un eslogan, es parte de las frases que ya te definen y que utilizas mucho. Incluso pueden ser palabras que hayas inventado accidentalmente o el modo en que llamas a tus seguidores cuando publicas algo o les mandas un correo.

Si decides trabajar con estas frases busca entre tu vocabulario las cosas que repites, o palabras que se integren fácilmente al concepto de tu marca, un buen ejemplo es Frannerd una ilustradora chilena que saluda a sus fans con un “Hi Nerds!” al inicio de cada uno de sus videos en youtube o Yuya con su saludo “Hola Guapuras” y sus “besos aplastantes chiquitos”.

Procura que tus frases de marca sean algo que te defina de manera natural, sean fáciles de entender y utilízalas tanto como puedas sin abusar de ellas. De este modo tus espectadores se identificaran contigo, los harás sentir parte de tu proyecto y te reconozcan o piensen en ti apenas escuchen algo similar, será difícil que alguien más copie esta parte de tu estilo.

Incluir detalles firma de tu marca.

Como acabas de ver una firma no es solo un logotipo, o tu nombre, puede ser tus frases, los gráficos que agregas a tu imagen o tus colores, incluir cosas pequeñas de manera repetitiva son también una firma en tus imágenes. Recuerda que para pulir una imagen hay que trabajar a detalle.

Cuando selecciones este tipo de cosas elige piezas no perecederas, o gráficos, texturas, figuras de papel, flores de algún tipo en específico, un modo especial de mostrar tu trabajo, la textura de la mesa en la que trabajas, tus herramientas de uso común, tu taza favorita etc. Trabajar con tu imagen no es solo darle forma a tu producto y presentarlo, es también darle un contexto.

Detalles de este tipo serán los que te permitan destacarte y mantenerte en la mente de tu espectador para hacerte reconocible. Incluso cuando solo estés haciendo fotografías de vanidad podrás ser visualmente atractivo por el contexto que estos elementos le den a tu imagen.

Tomar una tipografía base.

¿Eres de esas personas que hoy usan Arial, mañana Comic Sans y el viernes una tipografía cursiva poco legible?

Quisiera comenzar por decirte todo el daño que esto le hace a tu imagen pero la verdad es que a todos nos pasa. Lo mejor que puedes hacer en este caso es dejarlo en manos de tu diseñador, pero no por esto vas a dejar de publicar en tus redes sociales o de escribir apasionadamente en tu blog, no es ese el cometido de este post.

Lo que puedes hacer para unificar tu proyecto un poquito más es utilizar siempre la misma tipografía. Si ya se, a veces puede ser monótono, pero es lo mejor en lo que consigues algo más profesional, mientras tanto puedes jugar con el tamaño de los textos e incluir los colores que ya elegiste para que tus escritos sigan una misma línea y te identifiquen.

Cuando elijas tus tipografías busca algo que sea legible, de preferencia que no tenga remates como la Times New Roman, o muy delgada como la Century Gothic, busca alguna otra opción como Futura, o Gill Sans, o para que no te compliques elige alguna que aparezca de forma automática en tu blog y tu correo electrónico.

Recuerda que esta es solo una tipografía base para que utilices en todos tus textos no necesariamente será parte de tu logo pero permitirá que tu diseñador sepa bien por donde ir al momento de comenzar a trabajar en tu imagen profesional.

Como puedes ver una marca no comienza o se construye solo con un logotipo, hay aun muchas otras cosas que puedes integrar en tu proyecto para volverte especial sin mucho esfuerzo, sin estrés, locuras o morir en el intento.

Y tú  ¿Qué empezarás a hacer por tu marca?

Mi Cocina Gráfica. Próximamente

Fotografía: El vendedor silencioso de tu marca

“De la vista nace el amor”, “La primera impresión es la que cuenta” y “Una imagen dice más que mil palabras”…

Cada que nos remitimos a alguna de estas frases ya tan utilizadas en el medio publicitario nos damos cuenta de que todas se refieren a una sola cosa: la imagen. Y no hablamos de cualquier imagen, sino de la que te representa a ti.

Fotografía, el vendedor silencioso de tu marca by veronik ilustra

La forma en la que presentes tu proyecto definirá para siempre la percepción que tu cliente tenga sobre él. Es por esta razón que en un medio tan visual como las redes sociales, la fotografía toma el protagonismo y se vuelve el mejor representante y voz de una marca o una idea.

El poder de una imagen:

Cada vez que lanzas una fotografía al ciberespacio tienes una oportunidad y solo una de atrapar, conmover o conquistar a tu cliente, por lo tanto la historia que cuentas a través de las imágenes de tu proyecto  y la forma en que lo haces son muy importantes; dependiendo de la calidad y el trabajo que pongas en ellas tu producto tendrá más oportunidades de estar presente en la mente de tus seguidores y hacerlos volver o incitarlos a comprar.


Si tuvieras una imagen. Solo una fotografía que pudieras mostrarle al mundo ¿cual sería? ¿Estarías tú? ¿Tu producto? ¿Tu taller? ¿Tendría una frase? ¿Tu logo? ¿Tu color?


Sin importar cuál de todos estos elementos estén presentes en tu fotografía la calidad, el detalle que integres, los elementos que te representen y la coherencia que haya entre tus imágenes será lo que capte la atención de tu cliente, logrará que te seleccione de entre todo el ruido que hay en el contenido que recibe y le permitirá identificarse con tu proyecto.

¿Qué pasa cuando alguien encuentra una de tus fotos?

1.- Te clasifica a ti y a tu empresa: Dependiendo de todo lo que pueda percibir en tu imagen de un solo vistazo podrá saber de qué se trata tu proyecto, la calidad de tu contenido o tu producto y tu ideología también se reflejan en tu fotografía a tal grado que tu espectador podrá incluso darse una idea del nivel de costos en tu producto y el estilo de vida al que están dirigidos. Por ello es importante que la fotografía sea clara, con elementos seleccionados cuidadosamente para acompañar tu producto sin que lo opaquen o compitan entre ellos.

2.- Saben si vales la pena. Dependiendo de la calidad de tu imagen y la historia visual que les cuentes a cerca de tu producto sabrán la cantidad de dedicación, esfuerzo y trabajo que hay detrás de cada una de tus piezas, sabrán las posibilidades de uso de tu producto, las situaciones que resuelve y las partes del proceso que utilizas, en pocas palabras sabrán el valor de tu producto, si tu contenido es valioso y la cantidad de tiempo que quieren dedicarte. Tener una imagen bien trabajada puede atrapar a una persona durante horas por una sola razón te invita a descubrir más a cerca del proyecto.

3.- Saben si eres confiable. Dentro de nuestra cultura visual tenemos la idea de que una empresa que cuida su imagen a detalle es una empresa que invierte, que está posicionada y que tiene calidad. El nivel que tu imagen proyecte es lo que va a facilitar que tu cliente adquiera tu producto sin preguntar, y lo va a llevar a querer formar parte del exclusivo círculo de personas que adquieren tu producto o servicio.

Estas son solo algunas de las razones por las que comenzar a mejorar tu fotografía puede traer grandes beneficios a tu proyecto y no solo de manera estética sino en cuanto a contenido.

 ¿Te gustaría saber más acerca de cómo mejorar tu fotografía? entonces te invito a suscribirte a mi lista de espera para el Foto-reto que está a punto de comenzar.

 

Mi Cocina Gráfica. Próximamente en www.micocinagrafica.com

¿Estás listo para tener un logo?

Si bien es sabido que la imagen gráfica de tu empresa es un elemento importante al entrar en los terrenos de la competencia laboral, no siempre es el punto de partida para un negocio.


Invertir en una imagen gráfica para una empresa que aún no conoces se convierte en un gasto si no es el momento adecuado para hacerlo.


Estas listo para tener un logo by Veronik Ilustra

Todo negocio necesita madurar (si, como la fruta o_~), necesitas conocerlo hasta encontrar una visión perfecta y duradera de lo que quieres lograr con el. (Ojo, no es bueno que pases del primer año sin saber a donde ir).

Una vez que esta visión se logra es momento de invertir en tu imagen, toma en cuenta que debe ser una visión realista, posible, o incluso una forma en la que ya trabajes y desees ser reconocido por ello.

A estas alturas ya sabes quienes son tus clientes, cómo te buscan, que necesitan y qué les gusta de ti. Lo que vas a facilitarles con tu imagen es que te reconozcan y te definan rápidamente al recomendarte a otros clientes.

Un logotipo es el símbolo del crecimiento bien dirigido de tu empresa, es el reflejo de tu esfuerzo, calidad (de producto y de trato) y sobre todo planificación.

Por ello es importante que estés listo para garantizar la efectividad de tu inversión; después de todo:


Pagar por una imagen bien planeada para tu empresa, es dinero que regresa. o_~


Y tú ¿Estás listo para tener un logo?

Mi Cocina Gráfica. Próximamente en www.micocinagrafica.com